La añada 2021 quedará en la memoria como una temporada de contrastes: helada tardía, lluvias abundantes, vendimia en verde — pero también una bodega en perfectas condiciones y un equipo comprometido para sacar lo mejor.
Una temporada marcada por los imprevistos climáticos
La primavera de 2021 comenzó con un episodio de helada tardía que afectó parcialmente a los brotes más precoces. Las semanas siguientes trajeron precipitaciones superiores a lo normal, aumentando la presión de las enfermedades e imponiendo una vigilancia reforzada en las hileras.
Ante estas condiciones, el equipo optó rápidamente por una vendimia en verde selectiva para reequilibrar la carga y concentrar los nutrientes en los racimos conservados. Una decisión difícil pero necesaria para garantizar la calidad final de la añada.
La bodega lista, los consejos al alcance
En la bodega, todo estaba en orden. Los depósitos de acero inoxidable, los sistemas de control de temperatura y los equipos de vinificación habían sido revisados con antelación, permitiendo recibir la uva en las mejores condiciones posibles desde las primeras cargas de la cosecha.
Los consejos de Claude Serra, enólogo consultor de la finca, acompañaron cada decisión de vinificación: fechas de entrada en depósito, temperaturas de fermentación, tiempos de maceración. Una añada que, a pesar de sus retos, dio vinos de gran sinceridad.