1830: el año en que se plantaron las primeras viñas en la Périnade. Casi dos siglos después, la cuvée Sauvignon 1830 perpetúa ese acto fundacional, en un vino blanco vivo y aromático.

Una variedad, un homenaje

El sauvignon blanc no es la primera variedad que se asocia al Languedoc. Es precisamente eso lo que hace al Sauvignon 1830 tan especial: una variedad aromática, viva por naturaleza, que sobre los suelos pedregosos de Pézens desarrolla una complejidad inesperada — cítricos zestados, notas herbáceas elegantes y una mineralidad de pedernal que recuerda a los grandes Sancerre.

La vendimia es siempre temprana. Recogidas en la frescura del amanecer, las uvas llegan a bodega aún frías, y la vinificación en depósito de acero inoxidable a baja temperatura preserva la totalidad del potencial aromático. Es la velocidad y la precisión lo que hace al Sauvignon 1830, no el exceso.

Beber la historia

El nombre '1830' no es un artificio de marketing. Compromete al dominio con una promesa de continuidad: estas viñas seguirán aquí dentro de cien años, este saber hacer se transmitirá de nuevo. Para la séptima generación, elaborar el Sauvignon 1830 es un acto de memoria tanto como un acto de creación.

En la mesa, revela toda su dimensión junto a crudités, quesos frescos de cabra u ostras. Su vivacidad lo convierte también en un aperitivo ideal, capaz de despertar el paladar sin agredirlo.