Desde la añada 2020, el Domaine de la Périnade utiliza el inertaje con nitrógeno en su bodega. Una técnica sencilla y eficaz para preservar la calidad de nuestros vinos blancos y rosados.
¿Por qué el inertaje con nitrógeno?
El oxígeno es el enemigo de los vinos blancos y rosados delicados. Durante el trasiego, el embotellado o el almacenamiento en depósito, el contacto con el aire puede provocar una oxidación prematura, apagando los aromas y alterando el color.
El nitrógeno, gas inerte presente de forma natural en el aire al 78%, crea un cojín protector en la superficie del vino. Desplaza el oxígeno sin ninguna interacción química con el líquido, manteniendo intactas la frescura y la vivacidad que buscamos en nuestras cuvées blancas y rosadas.
Una aplicación cuidadosa
El inertaje con nitrógeno es ahora sistemático para nuestros vinos blancos — Sauvignon 1830, Les Frenchies Chardonnay — y nuestros rosados. Antes de cada traslado, saturamos depósitos, tuberías y botellas con nitrógeno para garantizar una cadena de producción sin contacto con el oxígeno.
Combinada con los estrictos controles de temperatura ya establecidos desde los años 1990, esta práctica nos permite entregar vinos que conservan toda su expresión aromática hasta la copa del consumidor.